ELANTRIS, LA
CIUDAD MALDITAImagine por un momento una gran ciudad habitada por semidioses, con poderes para curar enfermedades,
con la bendición de la longevidad, la belleza, la sabiduría... sin que el hambre, la sed y todas las necesidades humanas puedan esclavizar a sus habitantes. Esa es Elantris, capital del reino de Arelon, reverenciada y amada por todos los países. La Shaod, la transformación, toca con su mano tanto a poderosos como a humildes, convirtiéndolos en seres privilegiados, en poderosos elantrinos. Eran otros tiempos. Desde hace 10 años Elantris se encuentra prisionera en un profundo abismo, repleto de podredumbre, lodo, cieno, donde la luz ha huido para dejar paso a la más terrible oscuridad. La vieja
ciudad se encuentra perdida, sin esperanza. La Shaod ya no torna en dioses a los hombres si no que los maldice. Ya no encuentran descanso ni alivio y cualquier pequeño rasguño se les antoja el peor de los sufrimientos. Son seres perdidos para el mundo. La maldición de la Shaod también ha llegado a la realeza. El joven príncipe Raoden, heredero de la corona de Arelon, sufre en sus carnes el poder destructivo de Elantris. Su cuerpo se llena de manchas, síntoma inequívoco de que pronto no será dueño de su cuerpo. Cuando en palacio se conoce su desgracia, es enviado con solo una cesta de comida al interior de Elantris, fortaleza protegida por altos muros de piedra y guardianes en sus puertas. El que allí entra no sale jamás. Raoden intentará
descubrir el por qué de esa maldición, mientras en el exterior su prometida Sarene luchará por mantener al reino de Arelon lejos de la amenaza del Imperio Fjordell, su más encarnizado enemigo. La decadencia divinaAcostumbrados a que después de El Señor de los Anillos pocas cosas nos sorprendan, Brandon Sanderson nos emociona y entretiene con una novela de dioses venidos a menos. Los personajes principales, Raoden y Sarene, nos implican muy facilmente en sus historias personales. Además contamos con una tercera voz, la del representante del culto derethi, Hrathen, uno de los malos de la historia, que nos permite saber de primera mano los planes secretos del Imperio Fjordell. Muy bien contada, el único problema es el salto de personaje en personaje. Conforme avanza el libro, lo único que consigue es que terminemos por desear saber más de uno de los personajes (en mi caso Raoden). De todas formas merece la pena esperar para descubrir el fabuloso desenlace.