En el año 2001, la nave tripulada Discovery se dirige a Saturno para estudiar el planeta. A través de este y otros dos momentos
temporales distintos, la
novela expone cómo una antigua raza alienígena ha utilizado unos monolitos para guiar a la humanidad en su evolución.
La novela, publicada en 1968, inspiró posteriormente la popular película homónima de Stanley Kubrick. Ambas representan una reflexión profunda y crítica sobre la conciencia de la propia evolución y de las ansias de progreso y dominio que nos caracterizan como seres humanos.