• Registro
  • ‎¿Qué es Shvoong?‎
  • Iniciar sesión
    Iniciar sesión
    Recordar mi nombre de usuario ¿Olvidó su contraseña?

Síntesis y críticas breves

.

.

Pensad en Flebas

por : VictorMir     

Autor : Iain Banks
Iniciar una aventura con un héroe de ochenta años, encerrado en una celda, colgado de una pared por grillos y cadenas, con
desperdicios cloacales hasta su nariz y rogando porque se tarden en evacuar la próxima comida es, como mínimo, peregrino. Así inicia su epopeya Bora Horza Gobuchul.
Las fuerzas de Idiranas, al mando del Querl Xoralundra, penetran en el mundo de Sorpen donde la gerontocracia lo ha atrapado, gracias a la agente Balveda de la Cultura, y condenado a esta singular muerte por asfixia de desperdicios; y lo envía a una mas importante misión: capturar una Mente queha encontrado refugio en el Sistema de Mando en el Mundo de Schar, un planeta prohibido, monumento a la muerte de la especie a la que cobijaba, y al que no se puede penetrar debido a una barrera del silencio controlada por un guardián Dra´Azon.
¿Por qué debe ser él? Porque ya estuvo en el lugar sirviendo como uno de los guardianes del lugar y tal vez pueda entrar. Nadie puede ocupar su lugar porque los guardianes pertenecen a una especie muy especial, el Cambiante, un tipo humanoide del Asteroide Heibohrne que puede manejar su morfología hasta el punto de copiar a cualquier ser humano. Además los idiranos ya probaron con enviar una grupo de combate pero fueron descubiertos y se creen destruidos.
Apenas tienen tiempo de darles las órdenes pertinentes cuando la Cultura contraataca. A pesar de ser una especie de reptiloides biológicamente inmortal de más de tres metros de altura y tres piernas, con toda su civilización adaptada a una continua guerra santa, los idiranos consideran de dudoso desenlace el enfrentamiento y lanzan a Horza al espacio dentro de un traje espacial autónomo que le permite alejarse de la nave lo suficiente como para no ser atrapado a la espera de la flota principal.
El Cambiante queda varado en el espacio lejos de la batalla especial pero es presa fácil de una nave pirata, la Turbulencia en Cielo Despejado. Le roban el traje pero logra sobrevivir y ser incluido en la tripulación después de vencer, en una desigual lucha a muerte, a otro tripulante mucho más joven (recuerde que tiene la forma de un octogenario).
¿Y su misión? Nunca ha abandonado el empeño de cumplirla sin importarle que prácticamente no ha tenido ningún tipo de contacto o apoyo por parte de sus empleadores idiranos. Horza está en una lucha particular contra la Cultura, él estaría del lado de cualquiera que los enfrentara. Lo considera un hedonista conglomerado de especies humanoides que viven en una utopía inmoral y decadente. Pero más que nada está en lucha contra el otro componente de la Cultura: las máquinas autoconscientes, a las que considera sus verdaderos dirigentes. Luchará solo y sin ayuda con tal de evitar que las Mentes prevalezcan, porque para él, todo se reduce a un conflicto entre la vida y la maquina.
Apenas se ha recuperado un poco cuando ya ha planeado reemplazar al dueño de la nave y robar su nave. Para ello, primero se gana la confianza de su nueva compañía, la Compañía Libre de Kraiklyn, durante la desastrosa incursión al Templo de la Luz, ubicado en un planeta un poco atrasado en los límites del conflicto Idir-Cultura, y luego en el catastrófico abordaje del Mega barco Olmedreca, en el gran mar circular del Orbital Vavatch.
A pesar de quedar separado de la compañía en una isla desierta rodeado de caníbales se las arregla para engañar a la “consciencia” de una lanzadera espacial y llegar a tiempo al espaciopuerto de Evanauth donde el capitán Kraiklyn participa en una partida de Daño, un juego de cartas donde se permite apostar vidas humanas y solo se organiza en sitios a punto de la aniquilación local como el Orbital Vavatch. Deambula por el espaciopuerto hasta que Kraiklyn abandona la partida lo sigue al puerto de amarre de la nave dentro del Vehiculo General de Sistemas Los Fines de la Inventiva, lo asesina después de una dura lucha y adopta su personalidad.
Llega muy maltrecho hasta la Turbulencia en Cielo Despejado y parasu sorpresa hay un nuevo integrante de la compañía: la Agente Balveda, a la que creía muerta en el planeta Sorpen, luego de la incursión idirana. Ella no lo puede reconocer en su personalidad de Kraiklyn y eso le da tiempo a Horza para atraparla y realizar un arriesgado escape del enorme VGS. Durante su fuga y mientras destroza todo a su paso, el Cambiante, se da cuenta de la enormidad del sistema social encapsulado en estas naves que llevan millones de seres humanos, maquinas y naves mas pequeñas en ambientes autosustentables.
Contra toda previsión posible Horza llega a su destino el Mundo de Schar, logra la autorización del Dra´Azon y baja al congelado planeta solo para encontrar que todos los guardias cambiantes han sido ultimados por el grupo de batalla que se creía aniquilado. A pesar de las reticencias de los integrantes de la ex compañía libre, Horza decide asegurar su nave y bajar a los túneles del sistema de Mando en búsqueda de la Mente, confiado en que sus aliados no le volarán la cabeza nada más verlo.
Se equivoca en todo y en los túneles del Sistema de Mando tiene la oportunidad de comparar la moral y creencia de aliados y enemigos comprendiendo casi al final de su existencia que ser de carne y hueso no siempre significa defender la vida.
Publicado el: marzo 06, 2006

Comentarios sobre Pensad en Flebas

Puntúe esta sinopsis : 1 2 3 4 5

Bookmark & share this post

Las personas que leyeron esta sinopsis también leyeron:

.