¿Sería
posible desplazarse en la cuarta dimensión, el tiempo, al igual que lo hacemos en las otras tres?. En una cena de amigos el anfitrión, denominado por el narrador El Viajero a través del Tiempo, afirma que sí es posible y que ha construido un ingenio capaz de llevar a cabo dicho viaje. Para ello ha construido una versión reducida de una máquina, que hace desaparecer ante los incrédulos ojos de sus invitados, que piensan que no ha sido más que un juego de manos. Sin embargo, el día de la siguiente cita, una semana después, El Viajero a través del
tiempo aparece con retraso y en un lamentable estado físico narrando una increíble historia.
En su
historia cuenta cómo, con la ayuda de una máquina de tamaño real, ha realizado un viaje hasta el año 802.701 donde se ha encontrado con unas imponentes construcciones en estado ruinoso habitadas por unos frágiles
seres de aspecto humanoide pero inferiores en tamaño a los hombres, los Eloi, que, en contra de lo que él esperaba, no pertenecen a una especie intelectualmente superior al hombre actual sino que se limitan a utilizar un lenguaje rudimentario y a vivir ociosamente.
Ante su sorpresa y desesperación a la mañana siguiente la máquina del tiempo ha desaparecido y el seguimiento de su rastro le lleva a descubrir que ha sido escondida en el interior de la base de una gran esfinge. Este hecho unido al miedo a la oscuridad de esos pequeños seres le llevan a sospechar que algo más se oculta en aquella civilización, no tardando en descubrirlo. Descendiendo por uno de los innumerables pozos que encuentra diseminados por todo el territorio descubre que el subsuelo está habitado por unos abominables seres velludos y sin pigmentación, los Morlocks, que también han debido evolucionar como sus vecinos a partir de los humanos, pero que se han adaptado a la vida sin luz y se alimentan de los inofensivos Eloi. Los Morlocks se abalanzan sobre él pero con ayuda de las últimas cerillas que poseía, que con su luz ciegan a sus atacantes, logra escapar.
Acompañado por Weena, una Eloi a la que salva de morir ahogada y que desde ese momento se convierte en su compañera, explora la zona internándose a través de un bosque hasta encontrar un enorme palacio verde que en realidad es un museo en ruinas. En el camino de vuelta les alcanza la noche y son atacados por una multitud de Morlocks que escapan con Weena. Una vez regresa a la pradera de donde partió encuentra que la base de la esfinge está abierta y, a pesar de ser consciente de que se trata de una trampa, entra, logrando accionar la máquina y escapar.
En su huída avanza hasta treinta millones de años de distancia desde el punto de partida, desapareciendo el rastro de toda forma humana estando el planeta poblado por enormes cangrejos. Atenazado por el frío reinante y por el miedo regresa a su tiempo.
Finalizada su narración todos creen que es una fantasía. Días más tarde uno de sus visitantes vuelve a la casa y descubre al Viajero a través del Tiempo armado con una cámara de fotos, recibiendo la promesa de que volverá para demostrar que su viaje había sido real.
Pasan los años pero el Viajero a través del Tiempo no vuelve a regresar.
Clásico de la ciencia ficción, historia en apariencia conocida por todos, gracias en parte a las diversas adaptaciones cinematográficas realizadas, es mucho más de lo que aparenta y muestra enormes diferencias con respecto a las versiones inspiradas en ella. En La Máquina del Tiempo H.G.Wells describe una posible evolución de la especie humana tanto física como de comportamiento, basada en la diferencia de clases como origen de la diferenciación, y sin suponer en momento alguno que dicho estado se alcance por mediación de ningún cataclismo, ni natural ni ocasionado por el hombre. Asimismo El Viajero a través del Tiempo es un ser desplazado que siente simpatía por los Eloi pero que solo encuentra afecto en Weena, y cuyo único motivo para permanecer en ese mundo tan ajeno al suyo, aparte de la curiosidad por indagar qué secretos se esconden en dicha civilización, es la imposibilidad de viajar en el tiempo debido a la desaparición de la máquina. Apasionante de principio a fin sería justo destacar las descorazonadoras páginas que dan fin al relato.
Más sinopsis sobre La Máquina del Tiempo