Alfred Jones, un hombre de ciencia que trabaja en el Centro Nacional para el Fomento de la Piscicultura, es contratado para
llevar a cabo un descabellado proyecto: introducir la pesca del salmón en Yemen. La idea, fruto de la visión de un jeque árabe convencido de las propiedades purificadores y pacificadoras del arte de la pesca con mosca, atraerá la atención de uno de los asesores del primer
ministro británico y el doctor Jones, atrapado entre la espada y la pared, se verá obligado no sólo a aceptar el trabajo sino a intentar que sea un éxito.
Y mientras todo esto ocurre, leemos el diario que el doctor ha empezado a escribir cuando que su matrimonio entró en crisis; conocemos los sentimientos de Harriet, la joven que
trabaja para el jeque y cuyo novio ha sido enviado a Irak; echamos un ojo al libro autobiográfico del asesor del primer ministro; descubrimos el oscuro interés que tiene Al Qaeda en el proyecto; y acabamos asistiendo a un sorprendente pero también posible final.
Esta obra, una original opera prima, está dotada de un fino sentido del humor, muy inglés, con el que se cuestiona y ridiculiza a la clase política, a las verdaderas y absurdas razones que a veces hay detrás de las decisiones que toma, al modo en que intenta manipular a la opinión pública y a la importancia que puede llegar a tener y que de hecho se da a una sola imagen.