Breve tratado sobre la lágrima, Julio José Leite, El Surí Porfiado Ediciones. Buenos Aires- 2009.
ISBN: 978-987-4541-07-2
El dolor y la invención de una alquimia mágica y secreta para conjurar el dolor es la obsesión del poeta Leite, desde hace rato. Ya se sabe que las obsesiones son la materia poética de los hablados por la
poesía. Y el alcohol, y la noche y el dolor, son semas recurrentes, núcleos insistentes y continuos, tallando a fuego el corazón niño de un poeta. Es este breve tratado sobre la lágrima un recorrido intenso acerca de la materia ardiente y dolorosa. Es un llanto empalabrado. “Alguna realidad hay que manejar cuando se está borracho” nos confiesa Leite, y se confiesa un digno habitante de la realidad del desconsuelo propio y ajeno. El poeta, como un chamán,traspasa esos límites de la realidad ordinaria con la ayuda del alcohol para visitar a los fantasmas cotidianos. Y así como hay quien no puede vivir con sus fantasmas, habemos algunos que no podemos vivir sin ellos. Esos son los poetas verdaderos. ¿Es la poesía una lágrima? ¿Cabe en una lágrima la esencia de la poesía? Al modo de los tratados medievales, el libro de Leite recorre los desacostumbrados límites del sentimiento, donde la ternura más intensa se choca con la lágrima; y nos sumerge en la sonrisa tibia, lejos, muy lejos de la risa chabacana de una sociedad que se ríe del dolor y de la vida; una sonrisa tibia y humana que nos recuerda que somos sagrados, que existimos para darnos, para brindarnos de lleno, con amor, con dolor también, con magia...las palabras de Leite nos devuelven a la magia; no de la experimentación formalista y poética que clasifica todo lo que toca, que encajona en sus duras categorías. Es la poesía que le abre la jaula a un avecita pequeña, para que nos visite a diario en la ventana, sin que la mate el carcelero, mereciendo mal galardón. Es, este Breve tratado sobre la lágrima, una obra de una lucidez dolorosa y sorprendente, “pasto dulce para unicornios”, sembradíos de luz.