Sueños compartidos- Poemas colectivos. Agrupación Literaria Unicornio- Puerto San Julián- Santa Cruz- 2006 - Editora Natalia González Zúñiga. Tipeado y compaginación general Norha Leonor Fueyo
Cuando en la década del veinte, André Bretón y un grupo de surrealistas soñaba una poesía sin autor, escrita entre todos, no soñó nunca que aquello que ellos, de algún modo, no pudieron realizar, lo lograría una señora, una poeta de Puerto San Julián. Fanatismos y excesos aparte, sigo creyendo que nuestra Patagonia en general, y nuestro pueblo en particular, forman parte de aquello que la genial Gabriela Mistral (patagónica ella también) dijo de nuestra tierra, que era “el trópico frío”. Porque el trópico creó, desde los lejanos tiempos de Colón que cayó bajo el influjo de su desmesura, una literatura que algunos dieron en llamar “realismo mágico”, porque es un lugar donde todo puede suceder; así, nuestra tierra, con su encanto legendario, su despojo de ensueños y espacios abiertos crea una realidad “encantada”, una especie de sur-realismo patagónico. En esa atmósfera es posible un libro como éste. Un libro donde un pueblo entero escribe un largo poema, un poema colectivo. Consta de dos partes, una de ellas escrita usando la herramienta de internet, el largo poema colectivo viajaba en los cables invisibles de la red, con la excusa de festejar el 20 aniversario de la Agrupación Literaria Unicornio. Y la segunda parte “Sueños Compartidos” forma parte de un trabajo de campo realizado por un grupo de voluntades: Verónica Zinni, Inés Negretti; Juanita Soria, Marita Molina, Natalia González y la colaboración del personal de la Dirección Municipal de Cultura, de Olga Herrero, de Gladis Nickels en el Hospital y de Jorge Pérez en la Alcaidía Zona Centro. Las carpetas donde el pueblo escribíó el poema colectivo, anduvieron por escuelas, oficinas, casas de comercio, yacimiento minero Cerro Vanguardia, etc. Escribieron alli los estudiantes, las amas de casa, los comerciantes, los mineros, los presos, los policías...
Más allá de la calidad literaria que la experiencia tenga, o la falta de ella, lo que vale es el acto poético realizado, la actitud poética, el gesto si se quiere, que le otorga una nueva mirada al hecho estético:y lo vuelve a constituir como un acto de resistencia de un pueblo, de una comunidad ante la chatura.
No es raro que haya sido impulsado por una persona inquieta y proactiva. Por una persona que yo creo, si no existiera habría que inventarla. Esa persona es Natalia González Zuniga, que llevó adelante un revista literaria (Umbrales) , que está con proyectos de reanudarla, que no se queda quieta. Este año, 2008, sacó a la calle un DVD con los textos del poema grabados en audio. Un sueño sur-realista hecho realidad.