ESTACIÓN/TIERRA/NADA, Andrés Cursaro, Ediciones en danza, Buenos Aires, 2006. A veces me preguntan
por qué escribo casi exclusivamente sobre
Literatura Patagónica, si es que mi trabajo me lleva, necesariamente, a leer de todo. No sé hasta qué punto es tan cierto que mi escritura crítica sea tan selectiva, si creo que uno escribe crítica ante textos que casi lo obligan y lo comprometen; formo parte de la literatura patagónica, por elección pero también por destino. Libros maravillosos, autores tan geniales y excepcionales como desconocidos por el “gran” público, siento un compromiso ético por hacerlos conocer, uno de esos casos es del autor neuquino, actualmente radicado en Comodoro Rivadavia, Andrés Cursaro.
Él retoma sus tópicos tradicionales, la tierra, el desierto, el amor, el viento, la muerte...un campo semántico que aglutina las obsesiones del poeta que las recorre con infinito amor, infinita paciencia; campo semántico que se empeña en mirar y mirar hasta que el poema ocurre, como una aparición en el momento ese que la fijeza de la mirada termina encegueciendo. El espacio abierto que habita los recorridos del libro nos recuerdan, desde un
presente siempre presente, un presente ocurriendo en ese momento mismo que leemos el poema, que estamos constituidos de opciones, que somos esas opciones que tomamos en su momento, dejando a un costado todas las demás; hay, por lo menos para mí, una lírica metafísica en los poemas de un autor como Andrés Cursaro. Desde su título el libro nos habla de un orden decreciente que lleva al vaciamiento (Estacion/ Tierra/ Nada) desde el punto de vista del zen. Estamos constituidos de nada. Hasta la física lo ha comprobado. Y lo que la ciencia confirma, el poeta, con su instinto lo anuncia desde su canto. Cantos proféticos en tiempos donde la profecía tiene poca o mala prensa.
Un libro desgarrado, tanto como lo fue “Jirones”, su primer libro, pero un libro que habla sobre un modo de hacer literatura con una combinación de lenguaje y silencios deslumbrante.
Andrés Cursaro nació en Neuquén en marzo de 1968. Es poeta y periodista. Es secretario de redacción del diario “El patagónico”y es co-editor con Cristian Aliaga del suplemento “Confines” arte y cultura desde la Patagonia del periódico “El Extremo Sur de la Patagonia”