Aprendemos de los padres
Summary rating: 4 stars
5 Puntuación
Visitas
:
168
palabras:
600
Publicado el: diciembre 05, 2007
APRENDEMOS DE LOS PADRES. Claudia Prado (texto) y Víctor Florido (collages). Fotos: Dirk Kome,
Edición de la Rijksakademie van Beeldende Kunsten,Holanda, 2002. Todos lo sabemos. Vivir es un riesgo, la casa, que parece un lugar seguro, no lo es. APRENDEMOS de los padres, entre otras cosas, la incertidumbre. Intentaré hablar de un libro que condensa dos tipos de texto. Del trabajo de dos autores: Claudia Prado y Víctor Florido. Uno de ellos se encarga del texto escrito, los poemas, el otro, del collage fotográfico. Imposible determinar cuál texto precede al otro. ¿Los collages fueron pensados para complementar los poemas, o fue al revés?. Lo que importa: el resultado, y esta ambigüedad que forma parte de él, como obra. Hay una profunda intertextualidad interna en este libro. Claudia Prado, autora del Interior de la ballena, hace aquí un viaje en un decadente vagón comedor de un tren del tercer mundo. El diálogo entre los textos poéticos y fotográficos nos remite a la obra de Serú Girán, Peperina (...voy a contarles una vieja historia/la de una chica que vivió la gloria/ de ser parte del rock/ tomando té de peperina...) : "Acá hay tostadas/ de pan rancio/ y en la mano el mozo/ tiene una herida horrible/pero en cada mesa/ hay cubiertos/ tintineantes/ y en ninguna falta/maceta/ y flor de plástico. Entre la vieja letra de rock, que se convirtió en olvidable film, y el poema, pasaron nada más ni nada menos que la crisis social más profunda de nuestro país. Ya no hay gloria que contar ni cantar, excepto la gloria del sobreviviente, capaz de encontrar belleza en una maceta con flor de plástico. " Dolerle/ a alguien la cabeza?/ Sofisticaciones/ de las que en casa/ no se habla". La exhibición de lo que es un secreto a voces: en casa de eso no se habla. Pero no exhibición obscena, y mucho menos espectacular. Predomina ese decir de medio tono que caracteriza la poética de esta autora madrynense, sin duda, una de las poetas más destacadas de la Patagonia. Ese murmurar el secreto a medio tono se puede corroborar con el poema "OVNI": el paisaje no más/ que una foto de fenómeno,/ no una prueba, sino/ la metáfora inexacta/ obtenida con la pocket,/ pero en el cielo/ está el objeto ESTUVO/ SUSPENDIDO VARIOS DÍAS,/una esfera deslucida/ blanquecina/ como el pueblo,/ alguien instala/ en el techo de su casa/ un telescopio/ y lo vemos/ parece una mancha/ en el lente, una pelusa/ SUSPENDIDO VARIOS DÍAS/ pero se oculta el regocijo/ como si una guerra/ o un escándalo/ aliviasen la rutina, EL OBJETO/ COMO VOS ALGUNAS VECES/ IMPASIBLE HASTA LO INSÓLITO,/ Y LA GENTE COMO YO/ INVENTANDO/ CON MARCIANOS/ GRAVES DIÁLOGOS SECRETOS/ era un ovni, lo dejaron/ estático en el cielo,/ tenía la fijeza/ la apariencia inofensiva/ de un deseo insatisfecho". En este libro el secreto que ronda es delicadamente monstruoso, casi intrascendente, o desde una aparente intrascendencia. Como la infancia, lugar donde APRENDEMOS DE LOS PADRES a guardar secretos, o donde aprendemos de qué modo revelarlos.
Más sinopsis sobre Aprendemos de los padres