Shakespeare fue un hombre de muchas palabras y con muchas contradicciones. Si repasamos algunos de los
sonetos que escribió
en su vida, veremos que hay muchos temas que le interesaron. El paso de la niñez a la madurez, las descripciones del infortunio, victorias, derrotas y la idea de la inmortalidad llenan su literatura. Sin embargo, hay dos poemas en particular que muestran una actitud combativa hacia el amor.