Monólogos de la Vagina, traducción al castellano de "The Vagina Monologues", es la obra de la norteamericana
Eve Ensler,
que recorre el mundo representada por grandes actrices.
Se estrenó en el Here Contemporary Arts Center de Nueva York en 1996, ganando el premio Obie en 1997 a la mejor obra y en 1998 se traslada al Off-Broadway lo que dió paso a su reproducción internacional con presentaciones en más de 200 escenarios en 40 países.
Eve Ensler impuso que la obra fuera representada por un trío de actrices continuamente renovado. En Nueva York, ha sido protagonizada, entre otras, por las actrices Melanie Griffith, Susan Sarandon, Kate Winslet, Calista Flockhart, Sophie Dahl, Winona Rider, Glenn Close....
La obra está basada en las entrevistas que la autora realizó a más de 200 mujeres de todas las edades, niveles económicos y culturales, a las que preguntó por sus vivencias con el órgano genital femenino, centro del placer por el placer, sin fines re-productivos, oculto al mundo exterior y sin embargo vulnerable a agresiones tanto físicas como conceptuales por parte de la misoginia universal. "Monólogos de la Vagina" está dedicada a la erradicación de la violencia sexual contra las mujeres, con humor a veces, con ternura o con horror otras, pero siempre con la reivindicación de esa parte de la anatomía femenina que es la puerta de entrada a la vida.
La idea original de "Los Monólogos de la Vagina" parte del viaje a Bosnia de Ensler, en el que fue testigo de la violencia sexual ejercida sobre las mujeres como parte de la estrategia de guerra de las fuerzas serbias.
Los Monólogos de la Vagina es una obra polémica y transgresora, inteligente, dinámica y divertida, donde se repasan clichés, comportamientos, creencias y experiencias de ujeres en relación con el sexo, o más concretamente con su sexo: la vagina, el órgano femenino por antonomasia que en este montaje es explorado desde múltiples perspectivas. Esta visión multicolor propicia que la obra discurra por diversos derroteros que, en conjunto, hacen que su calidad y riqueza aumente sensiblemente.
Esta obra denuncia los agravios a la sexualidad femenina, las visitas al ginecólogo, las travesías para encontrar el punto "G", la violación, el cáncer y la mutilación genital, sin olvidar los secretos y placeres que la vagina esconde. Dentro del indiscutible tono de comedia que adoptan estos monólogos, se pueden encontrar toques de realismo social que adoptan formas cercanas a la tragicomedia o el esperpento, o en ocasiones al drama puro y duro en forma de denuncia desgarrante frente al poco respeto que muchos hombres tienen hacia la vagina de mujeres.
Sobre el escenario, una mujer normal y corriente cuenta historias. Durante la hora y media que dura el
Monólogo se pronunciará más de cien veces la palabra protagonista de su discurso: vagina. Capítulos dedicados al vello púbico femenino, si la vagina se vistiera, ¿qué se pondría?; si hablara, ¿qué diría?, el Clítoris, ¿por qué a ellos les gusta mirarla?, la mutilación genital, ¿a qué huele la vagina?, logran el objetivo principal de la obra : divertir y denunciar.