El autor, plasma, mediante esta novela, y de una manera muy propia, el realismo humorístico que vive la sociedad maracucha,
participando él en ella como narrador. Esta sociedad es caracterizada por un modo de ser, una música, una cocina, un ambiente distinto al de otras regiones de Venezuela. Cada personaje destaca su manera de pensar y ver las cosas, con un lenguaje propio, dan a conocer sus sentimientos; se divierten y comparten todas aquellas vivencias, en cierto modo, repletas de fracasos y sueños frustrados; cada uno de ellos utiliza el humor en conjunto con la mala palabra, expresan abiertamente sus críticas y todo pensamiento que se le venga a la mente. Por otra parte, el
protagonista Nectario Medrano Rodríguez, ya maduro, comprende lo que es el amor al corregir un ejemplar escrito de la vida de una linda mujer, Misleidy Graterol de Urdaneta casada con Echeto Jefferson Urdaneta, y está dispuesto a crear una ficción con el fin de conseguir, a sus 65 años, su gran pasión prohibida. Éste se apasiona por la literatura que, junto con sus amigos del Círculo de la Testosterona Literaria, va cultivando desde que llego a la bella ciudad
maracucha. Asimismo, todo personaje es caracterizado por un humor que se hace visible en medio de un ambiente festivo, el cual está presente en cualquier lugar al que van, éstos hacen presente un genio narrativo donde involucran un viaje por una ciudad inigualable, un viaje invadido de deseos y seducciones. La trama se desarrolla en un ambiente totalmente cálido como es el de Maracaibo, una ciudad con un sol exuberante que define tanto una geografía y un paisaje como el lenguaje de sus habitantes, sus gustos y comportamientos, ya que cada persona se adecua al lugar en el que esté, originándose cierto amor al contorno, aunque nunca se esté conforme con el calor y con algunos sitios que contiene. Hay de todo en esta maravillosa aventura intelectual: ironía, sarcasmo, demoledores golpes burlescos hacia la desfachatada moral de nuestra casta profesoral universitaria venezolana. Uno de los personajes es expulsado de la Universidad y sometido al más bochornoso desasosiego que lo coloca en el umbral de la locura. El escenario donde transcurre esta historia, recubierta por decenas de microhistorias de la más pura cotidianidad marabina llenas de inocultable fascinación, es la ciudad y sus delirantes intersticios urbanos; sus espacios abiertos (Paseo del Lago) y sus santuarios de “la otra iglesia”, el bar Palmarejo, El Club del Comercio, El Nuevo Mercado, el templo de la lascivia y la lujuria “El Conejo Loco”. El escritor se esmera hasta la indecencia en no dejar “cabos sueltos” en su obsesiva pretensión de contar su historia con una fuerza convincente. Estos 16 capítulos nos entrega la psique colectiva de una ciudad capaz de segregar toneladas de violencia durante las 24 horas y los 365 días del año. Todos los giros verbales y los matices que jamás lector alguno pudiera tan siquiera imaginarse están reunidos en esta novela. Algún lector desprevenido pudiera soltar la novela antes de culminar las primeras 30 páginas, ruborizado por una variedad de ¡coños!, ¡vergación!, y otras palabras de similar tenor que forman parte de nuestro patrimonio lexicográfico cotidiano. Un curioso grupo de amigos hermanados encabezado por poetas y escritores bebedores de cerveza se reúnen bajo la sombra del “Círculo de la Testosterona Literaria”. Igualito a lo que sucede en la triste y lamentable realidad de nuestro país; poetas sin poesía, escritores sin escritura, artistas sin obras de arte; sólo que la ficción que el narrador nos obsequia en esta novela parece más real que la propia realidad nacional venezolana.