Años noventa.
La Habana más dura que nunca.
En un pequeño apartamento de una cuartería profundo en lo más sórdido
de la Habana Vieja se han encontrado dos cadáveres. Desnudos. El pene de él todavía dentro de la vagina de ella. Muertos los dos. Desangrados, con las muñecas cortadas. ¿Asesinato? ¿Suicidio? Es el dilema que deberá resolver un
investigador de la policía habanero sin ayuda de la policía. El padre de la muchacha muerta, un viejo hampa habanero, que le ayudara a encontrar en el pasado unos niños desaparecidos y que además ha sido como un padre para él, no quiere que las fuerzas de la ley se entrometan en el asunto. El hombre está convencido de que a su hija la mataron. Si el o los
culpables, son “peces gordos” no pasará nada. Pero aún si pasa y la condena del tribunal es la muerte, los hombre encargados de ejecutar la sentencia sólo realizarán su trabajo, lo harán fríamente y sin pensar. Él viejo quiere la justicia por su propia mano, ¿venganza? El Joven investigador deberá hacer malabares para, en su semana de vacaciones, haciéndose pasar por un proxeneta del Oriente cubano, introducirse en los oscuros callejones de la ilegalidad habanera. Prostitución de mujeres y hombres, los más increíbles burdeles de la Habana, drogadictos y traficantes, un mundo olvidado por el discurso de la Revolución, son recorridos por este agente de la ley que se debate entre entregar los presuntos culpables a la Justicia o a las manos no inocentes que lo ayudan para resolver algunos casos. Producto de una gran investigación realizada por el autor, y recogida en su libro “Habana Babilonia”, sobre la prostitución en Cuba; “Si Cristo te desnuda” es una novela de una intensidad sobrecogedora y alumbra regiones no mostradas por las postales turísticas cubanas.