Para ponerse sobre la pista de un asesino, el inspector principal Morse se tendría que dividir en varias partes si
pudiera, porque allí, en el Londsdale College, donde dos contendientes por el afamado puesto de Director se llevan las sospechas, hay una ruta posible para el esclarecimiento de la
muerte de una joven mujer.
Debe tratar de descifrar un misterioso poema amoroso del siglo diecisiete pues, se imagina, hay una clave subyacente y, también, descubrir en una fotografía a un hombre extraño de pelo gris.
El punto número uno es saber algo de Owens, el vecino de la mujer asesinada, lo que le sugiere un filosófico pensamiento: "La muerte, siempre es nuestra
vecina de al lado".