Con un estilo tan característico como su propia
personalidad, el controversial Truman Capote se mete de lleno en un relato crudo y despojado de remilgos, para contar con calculado realismo un hecho verídico ocurrido en los EEUU en los años sesenta. Ejerce para esta tarea los oficios de investigador y periodista, a parte del trabajo de escritor; y se inmiscuye en la vida de todo un pueblo (Holcomb, oeste de Kansas), una familia y hasta en la cabeza de los asesinos.
El hecho, el asesinato a “sangre fría” de cuatro integrantes de la familia Clutter —una típica familia norteamericana de clase media—, por un motivo inverosímil: una supuesta suma de dinero que habría en la casa, la cual sólo existía en la imaginación de los ejecutores, lleva a que se produzca una masacre que conmocionó a toda la sociedad estadounidense.
Herbert William Clutter es un ingeniero agrónomo respetado por el trabajo que había realizado en el Comité de Créditos Agrícolas durante el gobierno de Eisenhower. Devenido en granjero, es un hombre próspero y trabajador que ostentaba en aquel entonces la presidencia de la Confederación de Organizaciones Granjeras de Kansas. Por ello su nombre es reconocido y se lo considera una persona influyente en la comunidad. Es excelente padre y marido, y hasta fue un ferviente integrante del comité para la construcción de la primera Iglesia Metodista del condado. No es el hombre más rico de Holcomb, de hecho no es un hombre rico, pero posee una de las mejores granjas de la zona, una hermosa casa y tiene un buen pasar, gracias al trabajo arduo de muchos años y por sobre todo: trabajo honesto. Su vida parece ser el paradigma norteamericano. Ciudadano ejemplar, integrante correcto de su comunidad, patrón justo, esposo y padre amoroso, sin saberlo, el mismo día de su muerte toma una póliza de seguro de vida por una importante suma de dinero. A partir de este hecho, y otras muchas suposiciones de la policía y los investigadores, la resolución del caso será todo lo compleja que puede esperarse de un asesinato múltiple que parece no tener un móvil de peso. Además, para complicarlo todo, los asesinos, dos ex presidiarios de poca monta que cumplen condena por robo, y que nunca antes han matado a nadie; se las ingenian para armar sendas coartadas bastante sólidas, más allá del hecho de que la policía debe armar distintas hipótesis para dar con ellos, pues han “limpiado” tan bien la escena del crimen que no han dejado pista posible de rastrear.
Capote seguirá las desventuradas historias de estos dos sujetos (Perry Smith y Dick Hickock), desde sus nacimientos, hasta sus muertes en la horca con poco más de treinta años. Se detiene y describe detalladamente los días previos a la masacre, hasta su detención, y el largo viaje que hacen por gran parte de la geografía estadounidense para llegar a México, tratando de dejar atrás su crimen y la posibilidad de la pena capita; idea con la que suelen fantasear.
Con recursos de gran estilo narrativo, un lenguaje justo y certero, ideas concretas, ruptura en la cronología y una carga importante de misterio y tensión, esta novela consagra al autor como uno de los grandes narradores del siglo XX, y la ubica dentro de un nuevo género, el cual crea: la novela de “no ficción” o “historia novelada”.
Ideal para los amantes del policial, esta novela, sin embargo, puede ubicarse dentro del género de las “psicológicas”, ya que abre interrogantes sobre la conducta humana como consecuencia del desarrollo mental de una persona, y lo lleva a uno a plantearse hasta qué punto tiene valor la vida, o la muerte, la venganza, la culpa o su ausencia, el perdón, y otras cuestiones relacionadas que, tan antagónicas como el día y la noche, sin embargo, parecen formar parte de un mismo mundo. Mundo del cual no todos tenemos la misma imagen; pues miramos desde distintos puntos de vista. Ese enfoque, el de Capote, está hecho a través de la objetividad de la violencia y la miseria humana.
Mi calificación: “Muy buena”.
Mi recomendación: “Paciencia”, el principio es un tanto moroso, y: no quedarse con la primera lectura; da para mucho más.
Otro libro recomendado del mismo autor: “Un árbol de la noche”.