A veces nos enfrascamos en proyectos que nos consumen la vida y ésta novela es la encarnación de eso. Se puede echarle la
culpa a los errores, a la obseción pero nunca damos en el clavo ya que sólo una
persona que no está feliz con su vida puede dejar que esto suceda.
La novela está escrita desde un
narrador que todo lo sabe por supuesto un narrador en tercera persona. Salvo contadas veces se usa la primera persona y es para que Quinn (el personaje principal) transcriba en su cuaderno de apuntes. Al final de la novela se nos aparece el narrador delusidando algunas dudas.
Esta novela es detallista y el narrador se mete dentro del pensamiento de Quinn.
Sucede en el Nueva York de las avenidas y en barrios carenciados y barrios lujosos.
Su prosa en sencilla, coloquial y natural.