El Túnel
Novela existencialista que cuenta la
historia de un joven pintor obsesionado con una chica a la que su obra
expuesta le ha atraído de forma extraña, ha llamado su atención logrando descubrir detalles en la ‘Maternidad’ que el resto de la gente que visita la exposición no ha notado.
Ernesto Sabato, con sus extraordinarios personajes: Juan Pablo Castel y María Iribarne, nos muestra la complejidad de nuestras emociones como seres humanos. Nos muestra los extremos más oscuros a los que nos enfrentamos en este viaje por la vida.
Esta
historia, desarrollada en Buenos Aires Argentina, presenta la fragilidad a la que es expuesto un hombre que ha vivido en soledad. Y en forma fría nos cuestiona nuestra capacidad para emitir juicios, pues al parecer, las personas más crueles y bajas, no son nada si las comparamos con Juan Pablo Castel. Al menos eso es lo que el mismo Juan Pablo cree.
¿Y qué ocurre con María Iribarne? ¿Qué la lleva a involucrarse con un hombre sensible, como sus obras lo muestran, pero atormentado como lo revelan sus pasiones?
¿En donde comienza la realidad? Me pregunto al conocer cómo el pensamiento de Pablo va creando con anticipación la historia que va a vivir con María. ¿Quién
decide el destino que le toca vivir a cada quién? Parece que Sabato quiere que descubramos que, en este laberinto personal, en el que se van agregando una y más historias paralelas a nuestro recorrido vamos eligiendo y tomando decisiones que afectan nuestro propio destino y, definitivamente, el destino del que se encuentra cerca.
¿Quién decide si lo que hacemos es malo o bueno? ¿Quién nos jala los hilos para actuar como lo hacemos al interactuar con quien nos rodea? ¿Quién es el dueño de nuestra vida? ¿A quién culparemos si erramos o agradeceremos si acertamos?
Conocer la historia de Juan Pablo nos ayuda a dilucidar estas cuestiones. Siempre hay tiempo para encontrar una respuesta, después de todo, el viaje a través del túnel es a penas el comienzo de muchas otras historias.