Sophia Roberts era una esposa y madre dedicada. Su vida entera giraba completamente alrededor
del cuidado de otros e intentando de hacerles felices. Ahora que los dos hijos iban al instituto, Sophia sentía que finalmente podría dedicar más
tiempo a su marido y comenzar a disfrutar la vida. Bien, su predicción se cumplía parcialmente. Ya que parecía que sus hijos no la necesitaban más, su marido aparentemente tampoco la quería más. Al parecer, él prefería pasar su tiempo con una joven de la misma edad que sus hijos. Para hacer las cosas peor, a Sophia la echaron del trabajo una semana antes de cumplir 50 años. Entonces el
universo se paró. Enfadada, confusa y sin dirección ninguna, Sophia era llamada a comenzar de nuevo. Ella estaba retada de dejar salir su bagaje emocional y de renovar su espíritu creativo. Yo adoraba absolutamente a la diva divina. Comenzando mi propio viaje para descubrir mi propia fuerza de la diva, me vi reflejada en Sophia. Sentí su dolor como si fuera el mío propio y eso me ayudó a dejar salir algunos de mis pesos. Ahora me siento facultada.