Al estilo de "El padrino" de Puzzo, Winslow crea un mundo atravesado por la violencia, la traición y las ambiciones
de sus protagonistas. Nadie confía en nadie, todos son los buenos y a la vez todos son los malos. Estilo literario correcto, gran argumento, sólida estructura, buen ritmo narrativo, la historia atrapa por la violencia y por las "sorpresas" que van haciendo girar la historia una y otra vez. Describe con precisión las realidades sociales de la frontera entre Estados Unidos y México, sobre todo el ambiente de corrupción estatal e impunidad del lado mexicano financiado por las agencias norteamericanas.
Entretenida novela de 720 páginas.