Seguramente, tanto Coppola como Puzo después de leer la investigación de David A. Yallop, no pudieron menos que anclar los
hechos de
El Padrino III dentro del Vaticano.
¿Por voluntad de Dios?, además de que está excelentemente escrita, demuesta que Yallop no es un improvisado, y que el peso de su investigación está respaldado por la calidad de su escritura: Yallop no teoríza sobre el asesinato de Juan Pablo I, sino que arma un rompecabezas tan minucioso, preciso, que uno no puede menos que horrorizarse por la veracidad de los hechos narrados y, finalmente, por la debilidad del hombre ante la ambición. Y esto aumenta al mantenerse Yallop en un segundo plano mientras deja que el lector saque sus propias conclusiones.No exagero si digo que este libro está a la altura de
A sangre fría de Capote.