Michael tenía quince años y Hanna lo doblaba en edad, ambos se conocieron de manera casual, pero a pesar de su diferencia
de edad vivieron un amor que duraría sólo un verano pero que los marcaría para el resto de sus vidas.
Hanna había impuesto una rutina a sus encuentros, lectura, sexo y baños reparadores. Pero las lecturas, a pedido de Hanna, eran dirigidas y realizadas por Michael. De esa manera plácida transcurrió el verano que definiría de manera fundamental el futuro de Michael.
Sorpresivamente Hanna desapareció y Michael creyó morir, pero lo superó y continuó con su vida comenzando sus estudios de abogacía.
Siete años después Michael, como estudiante de derecho acude a un juicio contra cinco mujeres acusadas de criminales de guerra nazis, cuando Hanna era poco más de un recuerdo borroso, volvió a aparecer en la vida de Michael no ya como esa amante experta y tierna si no como acusada de haber realizado crímenes atroces cuando fue guardiana de
campos de concentración del
nazismo.
Michael estaba condenado a su influencia, a develar sus más profundos secretos, y a tratar de comprenderla. Las lecturas volverían a tejer un puente entre ellos y Dickens Goethe Tostoy y Shiller formarían parte de ese entramado.
Como saborear el lector Pocas veces, he sentido con una obra lo que me ha producido esta, tanto la película como el libro me han atrapado de una manera poco común.
Mi recomendación para degustarla mejor, es la de ver primero la película y luego leer el libro.
La película aporta climas, que luego el libro amplía y multiplica. El libro de una escritura directa y espesa a la vez prolonga el placer de la obra y aporta comentarios jugosos.
Muchas veces tengo la sensación de que libros enteros son escritos con el único objetivo de soltar frases ingeniosas para que hagan la tarea de guía para navegantes en estos océanos de palabras que son los libros. La relación de todas ella no son ciertamente la estructura de la historia, pero si nos dan las pistas del verdadero pensamiento del autor.
Las pistas de autor Sobre la labor de padre “No puedo decir que lamente no poder ayudarte. Es decir desde el punto de vista de filósofo, que es lo que has venido a buscar. En cambio como padre la experiencia de no poder ayudar a mis hijos me parece francamente insoportable”
Sobre la soledad “De los discursos que se pronunciaron sobre la vida y obra del catedrático parecía desprenderse que aquel hombre se había sacudido el yugo de las ataduras sociales y había perdido contacto con ellas, para volverse autosuficiente y acabar convirtiéndose en un solitario”
Sobre huir de las cosas
“Pero el huye no solo se marcha sino que llega a otro sitio”
Sobre el tiempo justo de las cosas “ Pensé que cuando se ha dejado pasar el momento justo, cuando alguien se ha negado demasiado tiempo a algo, o se lo han negado, ese lago por cierto llega demasiado tarde por más que uno acometa contadas sus fuerzas y lo reciba con gozo.
¿O quizás no exista el demasiado tarde y tarde es mejor que nunca, no lo sé?