Los caballeros
templarios han inspirado e inspiran múltiples textos, con los más variados objetivos. En este caso, son el
leiv motiv de una novela policial que es a la vez un canto al ingenio, la fortaleza y la voluntad femenina. La historia transcurre en la frontera entre el thriller y el testimonio, la historia y la actualidad, entremezclando una buena dosis de audacia, paciencia, religiosidad y temeridad. Grace St. John es testigo involuntaria de dos asesinatos: el de su amado esposo y el de su insustituible hermano. Los seres que más quería se inmolan para salvarla de un asesino que trasciende los parámetros de maldad que asolan la sociedad estadounidense para convertirse en símbolo e instrumento de la maldad unviersal.
Grace huye con la intensión de averiguar el motivo y vengar los crímenes, que están íntimamente relacionados con su trabajo: su jefe es el asesino.
¿A qué se dedica Grace? Es traductora de múltiples idiomas antiguos. Tiene en su poder la única copia de documentos de incalculable valor que pueden remitir al Tesoro custodidado por los Caballeros del Temple.
Tan importante es la misión que ha encarado, que es capaz de movilizar a Niall el Negro, el Guardián del Tesoro, para que concurra en su ayuda. Sólo que Niall ha desaparecido hace 700 años.
¿Qué poder tiene Niall que lo hace tan especial?