Al empezar a leer El Sari Rojo, a uno se le viene a la mente, por supuesto, Pasión India. Otra vez el mismo país, en una
época posterior, que prácticamente se acerca hasta nuestros días y buscando esa forma de escribir de Javier Moro, la capacidad de convertir una biografía en una novela. Y la sensación que deja El Sari Rojo, es similar, aunque con muchos detalles políticos, que a veces pueden llegar a confundir. Pero en definitiva, El Sari Rojo es la vida de una dinastía, la de los Gandhi, desde Indira, a Rajiv para terminar en Sonia Gandhi, la joven italiana, que como le ocurriera a Anita de Kapurtala, se enamorase de un joven indio para terminar dedicando su vida a este país. Desde su perspectiva transcurre toda la historia donde vuelven a quedar en evidencia las diferencias entre esta civilización oriental y la nuestra, las diferencias entre clases, las luchas por el poder, pero también sus grandezas y desventajas, así como los ambientes de carácter familiar. Lo que sí vuelve a demostrar Javier Moro es su precisa y basta documentación, que va desde conversaciones de criados, hasta documentos oficiales, a cualquier detalle de protagonistas secundarios, hasta las diferentes visiones de un mismo hecho en países muy alejados entre sí. El Sari Rojo, por tanto, vuelve a ser una gran novela de amor, traición y familia en el corazón de la India.