Gabriel garcía Márquez plasma en su obra, letras que cobran un interés inusitado al ser integrado un territorio imaginario
en donde lo inverosímil y mágico se mezclan con lo cotidiano y lógico dando a conocer de esta forma el pueblo de macondo, lugar en el cual gira la historia de la novela, brindándonos la oportunidad de conocer la esencia del realismo mágico, vividos en las generaciones de la familia Buendía, estirpe que estuvo condenada a pasar cien años de soledad.
De esta forma el escritor nos adentra en las historias personales de esta familia integrada por los seres mas desolados, extraños y mágicos que el mundo conociera, siendo largas generaciones en donde las mas fuertes y destructivas relaciones de pasión, amor y odio sumadas a las supersticiones, la inocencia, la religión, la solidaridad, el miedo y la soledad en la familia Buendía sirvieran en conjunto como complemento esencial para el perfecto desenvolvimiento de la obra.