A pesar de que Florentino Ariza, durante toda su vida llevó registrados sus amores en un cuaderno (622 pequeños romances),
nunca olvidó a su verdadero amor: Fermina Daza. La historia gira alrededor de este hombre que después de cincuenta años, nueve meses y cuatro días, enterado de que el esposo de Fermina ha fallecido, se lanza a declararle nuevamente su amor.
El libro transita todos los espacios que recorrieron los protagonistas durante los cincuenta años que estuvieron separados, describiendo las aventuras vividas por Florentino, quien a pesar de tener tantos amores, nunca olvidaba a Fermina. Por su parte ella se dedica a su familia, a su esposo, con el que se casó llena de dudas, pero con el que formó un hogar “normal”, hasta que el Dr. Urbino se muere al caerse de un asiento en el que se había subido para atrapar un loro en el patio de su casa.
Florentino es un romántico total pues a pesar de tener tantas aventuras amorosas, lleva en su corazón el verdadero amor, este secreto del corazón es compartido con su gran amigo el hombre que cuida el faro de la ciudad, ya que la historia se desarrolla al pie del río Magdalena. Este amigo es su confidente y el único que conoce su secreto.
La historia tiene su desenlace cuando una vez muerto el Doctor Juvenal Urbino, Florentino se presenta en la casa de Fermina y a pesar de la oposición de sus hijos, que creen que este amor es una locura por la edad de ambos, logra que Fermina lo acepte nuevamente y coronan su amor, haciendo una travesía en barco saliendo desde el río hasta llegar al mar.
Prevalecen en el libro dos cosas: primero el romance y segundo el lenguaje un poco fuerte, frases del trópico usado por García Márquez tal vez para atrapar más al lector en su novela. El libro fue escrito en 1985 y es tan romántico que ha sido llevado al cine (2007) con un montaje espléndido. Amor ideal y sublime!