Esta novela es ganadora del premio Planeta de España en 1970. En ella, el argentino Marcos Aguinis destapa con gran sentido
crítico lo contradictorio de los esquemas variables del nostalgioso comportamiento de un país supuesto en el concierto común latinoamericano. Es un escrito que llama a la reflexión y refleja el rostro siempre cambiante e indeciso del continente que se transforma desde la claridad hasta en irónico, grotesco, cruel y tierno dentro de un inestable simbolismo.
A pesar de la pesadez de ciertos conceptos, entre lo que podría llamarse razón y por otra parte delirio, hay una suave brisa de esperanza.