Santiago Nasar está condenado a muerte. Todo el pueblo lo sabe, pero nadie dirá o hará algo para evitar que los hermanos
Pedro y Pablo Vicario den cuenta de él y lleven a cabo, de esa manera, el juramento que han hecho de matarlo.
El día que se espera la visita del Obispo el pueblo es revolución y algarabía por la llegada del ilustre hombre de Dios. Sin embargo, un trasfondo oscuro y espeso ha caído sobre la gente, que puede sentir en el ambiente el aliento de la muerte persiguiendo a Santiago Nasar. Con el tiempo se dirá que el pacto de silencio, del que todos han formado parte sin saberlo, permitió que el condenado caminara confiado por el pueblo en busca de su triste final.
El eje del conflicto que producirá como consecuencia la muerte de Santiago Nasar es una mezcla poderosa de malos sentimientos: mentiras,
traición, venganza. Y el hecho puntual, el engaño de Ángela Vicario sobre su virginidad, recaerá sobre Santiago Nasar como autor de la pérdida del preciado tesoro. Ella ha sido elegida por un empresario acaudalado que ha llegado al pueblo para que sea su esposa. Tal unión supone prosperidad, riqueza y prestigio para la familia de Ángela, y una noticia por demás importante para la gente del pueblo. La noche anterior a la visita del obispo el pueblo entero asiste a la enorme fiesta de casamiento que el poderoso Bayardo San Román ha organizado en la plaza principal. Y todo es alegría, manjares y alcohol. Nadie supone que la
desgracia se está gestando en medio de tanta algarabía. Pero el momento de horror llega: Bayardo San Román devuelve a la flamante esposa a sus padres tras comprobar que ella no es virgen. La madre, fuera de sí, golpea sin piedad a la muchacha hasta casi desmayarla, pero no consigue sacarle quién es el autor del sacrilegio. Los hermanos Pedro y Pablo, llamados de urgencia por el padre regresan a la casa e intervienen en el asunto y logran que Ángela diga el nombre: Santiago Nasar, dice ella sin dar más explicaciones.
A partir de allí corre como reguero de pólvora la noticia de que los hermanos Vicario van a matar a Santiago Nasar. Todos en el pueblo, menos Santiago Nasar, conocen la noticia infortunada sobre Ángela Vicario y su mentira. Y por cuestiones del destino, o la incredulidad de muchos, ven a Santiago Nasar pasear por el pueblo camino de la visita del obispo, pero nadie le dice nada o le advierte que los Vicario están en un bar esperándolo con cuchillos para destazar cerdos. Cuando Santiago Nasar advierte que lo quieren asesinar trata de defenderse inútilmente; los Vicario le surcan el cuerpo de tajos mortales. Santiago Nasar alcanza a entrar a su casa, sosteniéndose las tripas, con aliento como para decirle a su madre: “Me mataron”.
Después, el proceso judicial de los Vicario, el relato de los testigos y de quienes conocían la noticia de que iban a matar a Santiago Nasar, como la historia contada por la propia Ángela Vicario, formarán parte de esta fantástica novela que, sin embargo, dejará abierto el interrogante central del conflicto: ¿Ángela Vicario perdió la virginidad en manos de Santiago Nasar?
Con el estilo costumbrista propio de su narrativa, y un realismo profundo y certero, García Márquez brilla en esta novela, considerada por muchos como el ejemplo casi perfecto de lo que una novela debe ser. La mezcla del periodista que es, y el gran cuentista que lleva implícito, le dan al tono narrativo de esta novela un suspenso que tensa la cuerda de la historia, y que suma elementos al conflicto, lo que redunda en una narrativa difícil de dejar de leer.
Gabo, con esta novela, confirma una vez más la enorme capacidad narrativa que le ha valido reconocimiento mundial, el Nobel de literatura, y lo ha posicionado como uno de los grandes escritores contemporáneos y de la historia.
Mi calificación: “Excelente”.
Mi recomendación: Buscar un lugar tranquilo para leer, el libro requiere de mucha atención del lector, ya que hay mucha información para procesar, tanto por la cantidad de personajes como por las historias que se entrecruzan, y los distintos puntos de vista desde donde se mira la historia central.
Otro libro recomendado del mismo autor: “Varios”, pero principalmente: “Cien años de soledad” y “Relatos de un náufrago”.