Jean Baptiste Grenouille tiene una historia muy extraña. Nace en un puesto de pescados y su madre muere enseguida. Es amamantado
por una serie de matronas bajo los auspicios de Iglesias
parisinas, e incluso una de ellas, lo devuelve y rechaza los cinco francos por su manutención, porque el bebé no emite ningún olor, como si todo su ser fuera inodoro. Grenouille crece en orfanatorios, y antes de los 14 años, seducido por el intenso olor de una jovencita, la ultima estrangulándola. Patrick Suskind nos dibuja la historia de un
asesino que es un experto perfumista, que distingue entre miles de olores y vive una vida ascética, alejada de los hombres durante un tiempo, en una caverna de las montañas, hasta que lo "descubre" Taillade- Espinasse, un viejo excéntrico que cree que todos los males se concentran en nuestra cercanía a lo que denominada fluido letal que emana de la tierra. Grenouille va evolucionando, penetrado por una maldad aviesa, inquietante, hasta convertirse en un asesino serial envuelto en un aura de misterio.
Esta novela que saltará a la fama a finales de los años 80, permite a Suskind vestirnos con el arte de los perfumistas. Nos invade con su aliento embriagador que se deslíe en la mírtica figura de Grenouille.