Precedido por una extensa campaña publicitaria, en la que incluso se alegó que había desbancado a Harry Potter en cuanto
a ventas en los Estados Unidos, Crepúsculo llegó en el año 2007 para demostrar una vez más que no hace falta que una obra tenga algún mérito artístico o literario para convertirse en todo un best seller.
Echando mano de un lenguaje sencillo, sin metáforas rebuscadas o vericuetos del lenguaje, nos adentramos en la historia de Bella, una tímida y poco segura de sí misma
adolescente (aquí el primer gancho) que llega al pueblo de Forks para vivir con su padre abandonando la alegre ciudad de Phoenix.
En la escuela del pueblo conoce al hermoso Edward Cullen quien, obviamente, reúne todas las características del soñado príncipe azul (segundo gancho), salvo un pequeño detalle: es un
vampiro.
Alejado de la tradición vampírica y cercano a la típica historia de amor imposible y posible, Crepúsculo navega suavemente en sus 512 páginas sin sorprender al lector, ya que no es ésa su intención, sino simplemente contar una historia de ensueño para adolescentes, sin complicaciones ni grandes sobresaltos, dando por hecho que su simpleza es lo que prefieren sus lectores.. sin estar equivocado.
Un libro más de es aliteratura comercial que sin llegar a ser sorprendente, logra buenas ventas, muchos seguidores, pero cumple con la función de hacer leer a los jóvenes (y otros no tanto), cosa que no consiguen grandes escritores consagrados porque pesa sobre ellos la maldición de ser obligatorios en las escuelas.
Para pasar el rato o estar al tanto de lo que leen tus hijos adolescentes, o para seguir la línea que lleva hoy en día la literatura vampírica, para eso sirve leer Crepúsculo .