La historia comienza con la intimidación hecha a Don Abundio, Párroco de la aldea, por los hombres de Don Rodrigo, que le
prohíben celebrar la boda entre un modesto tejedor de seda, Renzo Tramaglino y Lucía Mondella, obrera del lugar; a la negativa del Párroco de oficiar el casamiento, Renzo pide explicaciones, Lucía le confiesa que Don Rodrigo la ha estado molestando con ofertas galantes; Inés la madre de Lucía les aconsejó ir a casa de Don Abundio junto a 2 testigos, y forzarlo a celebrar el
matrimonio, pero Don Abundio no se dejó sorprender y armó un gran alboroto, el Sacristán tocó las campanas y despertó a todo el pueblo, esa misma noche Don Rodrigo tenia planeado raptar a Lucía, los novios se enteraron y se refugian en el Convento de Capuchinos, allí deciden separarse, Renzo se va a Milán, lugar donde encuentra al pueblo sublevado y pasa por varias
aventuras. Por su parte Lucía es raptada por Don Rodrigo con ayuda de un hombre poderoso y temido llamado el "Innominado", lucía le llora y ruega con tanto dolor, que le llega al corazón, lleno de remordimientos el Innominado libera a Lucía y le obsequia una gran cantidad de dinero para su boda. Lucia decide ir a Milán y la madre se queda en el pueblo a esperar noticias de Renzo. Mientras tanto la guerra por la sucesión al Ducado de Mantua se acerca a la región, se crea un caos total, pero lo peor fue cuando el pueblo advirtió que las tropas traían consigo otro flagelo: La peste, ésta terminó de invadir Milán, Renzo que había huido a Bérgamo, logró salvarse, cuando se restableció decidió volver a su pueblo, se enteró que Inés se había refugiado en una villa cercana, y Lucía estaba aun en Milán. Cuando la fue a buscar temía lo peor, la habían llevado al Lazareto, lugar del que pocos salian vivos, allí encontró agonizante a Don Rodrigo a quien perdonó, resignado y aceptando lo inevitable, encuentra a Lucía convaleciente pero fuera de peligro. Poco tiempo después los novios regresan a su pueblo, todo poco a poco vuelve a la normalidad; don Abundio accede a casarlos, y ellos deciden buscar refugio en Bérgamo para vivir en paz sus humildes y silenciosas vidas.