La
ceguera de los bancos depositarios de la vida que todos ellos se enfrentan con una sublime hipocresía de los acreedores,
de que lugar del comodismo y la supervivencia de esos que aceptar sin ni siquiera para gritar un nuevo horizonte. Infelizes los que debroçam en su propia
ceguera para tratar de sobrevivir. Supervivencia no es vida y la libertad de cada uno va a ver y pensar en que actúan. Vamos
ciegos a ser fieles a cobardismo y comenzar el verdadero viaje, pensar, reflexionar y construir el buen cambio.