El Quijote, escrito hace aproximadamente 400 años, es más que una novela entre novelas: representa todo un paradigma de la
literatura universal.
El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha, consta de dos partes: la primera trata de sus dos primeras salidas rumbo a las aventuras por el mundo; la parte segunda trata de su tercera salida.
Primera Parte
Remontémonos a ese inicio tan prometedor, en el capítulo inicial que trataba sobre la condición y ejercicio de Don Quijote. Él, que tantos libros de caballeros andantes había leído, decide salir de su propiedad para dirigir sus esfuerzos, junto a un escudero llamado Sancho Panza, hacia el mundo y sus aventuras.
De la primera parte de esta novela, es destacable la sumamente conocida
aventura de los molinos; la aventura en la que Sancho Pansa es "manteado"; la búsqueda por el Yelmo de Mambrino, y con sus consecuentes batallas por apoderarse de él; lo sucedido en sierra morena, con la "Princesa Micomicona" del reino "Micomicón"; en fin, un sin número de sucesos plagados de una escritura profunda y concisa, una maestría en la palabra y una gracia que lleva al lector hasta la risa, y una sensatez para pensar y refleccionar.
En esta parte primera, Don Quijote demuestra en sus aventuras un estado temerario que incluso supera a la segunda parte, lo que denotaba que él fue, quizás, más loco en esta que en la consecuente. A la vez, su fiel escudero era más dependiente y subordinado a su amo.
Esta primera parte termina cuando Don Quijote y Sancho Panza son llevados de regreso a su hogar, presas de el cura, el barbero, y otros personajes que se reunieron en el afán de alejar de la
locura al célebre caballero.
Segunda Parte
Finalmente, Don Quijote decide salir de su hacienda, donde ha estado custodiado desde hace algún tiempo ya, después de haber sido llevado hasta allí por sus conocidos quienes querpian curar su locura. Sin embargo, de nada sirvió el encierro, ya que el caballero siguió inmerso en su fantasía y su fidelidad al noble ejercicio de la caballería. Sancho Panza, por su parte, anciaba también que llegara el día en que su amo le llevara nuevamente a conocer el mundo, con sus aventuras.
Ocurre que, cierto día, los dos, amo y escudero, logran realizar su tercera salida.
Hay dos momentos fundamentales en esta segunda parte: uno, cuando Don Quijote derrota a Sanson Carrasco, quien se había disfrasado de caballero andante, y quien le había propuesto a Don Quijote que, si perdía, debería renunciar a su ejercicio de caballero; en segundo lugar, la aventura de los leones, ocurrida temprano en la segunda parte, fue muy significativa, debido a que, a partir de allí, Don Quijote no volvió a entrar en sus locuras de una manera tan intensa como antes. En esa aventura, la locura de Don Quijote alcanza su punto máximo, al haberse propuesto a derrotar el mismo a dos leones, que, afortunadamente, ignoraron su reto.
Hay destacadas aventuras en esta tercera salida, de entre las cuales toma importancia aquella en que llega al "castillo" de unos duques que, conociéndo de sus hasañas, y locura, por haber leido una versión impresa de sus aventuras, deciden entretenerse con él lo más posible. Así, pasan muchos capítulos con situaciones graciosas, otras profundas e importantes, entre Don Quijote, Sancho y los duques. Una famosa aventura entre ellos fue la del gobierno de Sancho Panza, cuando los duques le dieron la autoridad de gobernar una ínsula llamada "Barataria". Sancho, después de no haber hecho nada mal su labor, desiste de seguir allí, y se reune de nuevo con su amo, y amigo, Don Quijote.
Finalmente, Sansón Carrasco vuelve a enfrentarse a Don Quijote, disfrasado de otro caballero, y lo derrota. Don Quijote y Sancho Panza tuvieron que volver a sus tierras.
Al poco tiempo de haber vuelto a casa, Don Quijote enferma, y muere, no sin antes haber recuperado la cordura. Su memoria quedó en todos quienes lo rodeaban, y sus hazañas habrían de ser recordadas por siempre.