Un libro para soñar despierto. Fantástico relato que posteriormente a su publicación inspiraría
una película que nada tuvo que ver con el libro, pues en hora y media no pueden relatarse la inmensa cantidad de sensaciones y situaciones que este describe.
Relata en forma de diario y con fantásticas explicaciones sobre paisajes, comidas, vivencias, sensaciones, etc.,el día a día de una profesora de universidad norteamericana, que tras su divorcio,dedica junto a su nueva pareja, los tres largos meses de vacaciones a viajar por Italia, alquilando casas en diversos lugares con el fin de encontrar uno que los llene plenamente. La pareja protagonista, enamorados tanto de los paisajes italianos, como de sus costumbres y gastronomía, deciden al comienzo del libro, comprar una casa en el citado país europeo. Tras mucho deambular y muchas visitas infructuosas a diversas propiedades, quedan prendados de una villa compuesta por una antigua casa deshabitada desde hace muchos años y que alberga variopintos tesoros históricos o cuando menos curiosos, y un terreno con jardín y árboles frutales. Dicha villa se encuentra en los alrededores de Cortona, en la región de la Toscana italiana y tiene por nombre Bramasole, primer detalle que embauca a los protagonistas. Por ello, haran todo lo posible, primero por adquirirla, que les cuesta todos sus ahorros, y después por rehabilitarla poco a poco, que es como se lo permite su ya escaso presupuesto. Motivo este por el cual, participan ellos también en dicha restauración, en la medida de sus posibilidades.Todo esto con ayuda, por supuesto, de vecinos y conocidos de la zona, que les envían trabajadores diversos y les dan variados consejos, que con el tiempo les permitiran disfrutar incluso de sus propias cosechas para disfrutar de alimentos naturales, en las cenas que suelen preparar con amigos.
Se trata de un libro lleno de sensaciones, la mayor parte de ellas agradables, que evaden al lector hasta el punto de tener la sensación de encontrarse en Bramasole en compañía de los protagonistas, disfrutando con ellos todas las vivencias que ellos disfrutan, pues las descripciones son tan detalladas, que es difícil no llegar a sentir lo mismo que los personajes de esta historia.
Se trata por ello de un libro para evadirse, disfrutar de los momentos de soledad y replantearse la vida aprendiendo a disfrutar de los pequeños placeres que esta nos proporciona.