La
inmortalidad Novela escrita por el escritor checo Milan Kundera, inicia en la piscina de
un salón de gimnasia, donde una
mujer bastante madura realiza un gesto encantador propio de una adolescente, la
mujer de aproximadamente (60, 65 años)
se llama Agenes, a partir de ese gesto van apareciendo personajes como su
hermana Laura, su marido Paul y toda nuestra sociedad que rinde culto a la
tecnología y adora la imagen.
Aparecen nuevos
personajes como Bernard el locutor, Rubens Rubens, quien comprueba finalmente
que de la más excitante de sus amantes sólo le quedan dos o tres fotografías
mentales y otros más entrelazados con Beethoven, Goethe, Bettina; Beethoven y
Goethe en el cielo de los
inmortales disertan.
Se narra
sobre la
inmortalidad ridícula de Tycho Brahe que en la cena de gala de la
corte imperial de Braga le da pena ir al
mingitorio y se le revienta la vejiga muriendo dolorosamente.
La novela
entremezcla los aspectos del mundo moderno
con los personajes imaginarios; así como personajes ya inmortales.
Se ve a
Goethe luchando por la inmortalidad, buscándola con cada una de sus acciones,
ya anciano, magníficamente maduro para la muerte cuida esa inmortalidad.
Beethoven,
orgullosamente nunca se rindió al encanto de la corte como lo hizo Goethe,
quién incluso convivió y fue beneficiado por los conquistadores franceses quienes nunca
tocaron al poeta Alemán.
Es una obra
que transforma las cuestiones simples y profundas de nuestra sociedad en
cuestiones de metafísica.