Imagina que una mañana te despiertas y no puedes salir de tu casa porque todo el
edificio está sitiado por las autoridades
ya que algo horrible sucede afuera.
Así comienza la historia de El sitio , novela escrita por Ignacio Solares en la que un grupo de personas, vecinos todos de un multifamiliar, quedan atrapadas durante muchos días. Al principio piensan que pronto pasará, después el pánico hace presa de ellos, para posteriormente dar rienda suelta a los más bajos instintos del ser humano.
La pregunta ¿qué eres capaz de hacer en una situación determinada?, es la interrogante que durante toda la novela se contestan estos
personajes. Desde un cura que se hallaba en el lugar por haber ido a visitar a su familia, hasta una vecina de moral relajada; la historia del sitio logra que el lector también se sienta sitiado, y que la claustrofobia intelectual y psicológica lo agobie hasta el grado de sentirse uno más de sus personajes.
Porque después de todo… ¿quién dijo que estar sitiado o atrapado sólo podía ser físicamente? Los personajes en esta historia demuestran que mucho antes de ese trágico día, ya vivían encerrados en su propio infierno. Incluso, algunos lectores podrían asegurar que el
edificio es el purgatorio real de cada persona que ahí habita.