Un historiador romano intenta describir los inicios de los seres humanos en la tierra; un trabajo difícil ya que, de aquella
época remota, sólo dispone de algunos testimonios escritos basados en las historias que se trasmitieron oralmente generación tras generación.
Nos contará cómo una pequeña comunidad de hembras que vivían junto a la costa
empiezan a alumbrar
extraños seres, monstruos sin senos, con un pedazo de carne entre las piernas. Y la presencia de estos seres las obligará a tomar decisiones que no han tomado nunca antes, dará lugar a disputas, a rencillas y a que sientan por primera vez lo que significa la palabra “nosotras” frente a “ellos”. Pero esto es sólo el principio, al final, aquellos seres extraños, malformados, incomprensibles, ruidosos y quizás demasiado activos, empiezan a formar parte de las vidas de todas ellas, empiezan un camino juntos que los convertirá en nuestros ancestros, en los primeros seres humanos de la historia de la Humanidad, dotados de miedo, de proyectos, de sueños, de cariño y de ternura.
El libro me ha gustado, tiene un aire de leyenda contada junto al fuego y Doris Lessing demuestra tener no poca ironía y mucha comprensión de la naturaleza humana. Aunque sea algo así como una leyenda, ella consigue que parezca verosímil, real aunque no lo sea ni lo haya sido nunca. La autora, premio Nobel de Literatura, nació en 1919 y creo que su experiencia, el conocimiento que tiene del ser humano por el simple hecho de tener una cierta edad, esa sabiduría que sólo dan los años, impregna todas y cada una de las páginas de este libro y le dan un aire especial.