Este libro, el último escrito por el fabricante de best sellers Ken Follet, se ha presentado a nivel mundial como una segunda parte de “Los
pilares de la Tierra”; pero no es cierto. Ambientado en la misma ciudad, cuenta la historia doscientos años después de cuatro niños, algunos de los cuales son descendientes de los protagonistas de “Los pilares de la Tierra”.
No se trata, por lo tanto, de un nuevo libro sobre catedrales (el
mismo Follet ha reconocido en alguna entrevista que era absurdo contar otra vez lo mismo); lo que el autor nos cuenta esta vez es la vida de estos cuatro
niños colocándolos en el centro de uno de los mayores desastres que golpearon y diezmaron a la humanidad durante la
Edad Media: la
peste negra, la enfermedad que acabó
con la mitad de la población europea.
A este trasfondo histórico, Ken Follet añade amor, corrupción, odio, pasión, venganza, guerras, hambre, enfrentamientos con la Iglesia,
amor y, como no puede ser de otro modo, atrapará al lector con una historia quizás no es demasiado original, entretenida en cualquier caso, que además le reportará una vez más una nada desdeñable suma de dinero.
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