Cien Años de Soledad es ante todo la historia de una
familia y de un pueblo: el cíclico clan de los Buendía y el maravilloso
Macondo.
Con la destreza de un artesano García Márquez construye un universo de singular riqueza poética y expresiva, valiéndose de un lenguaje sencillo y directo que recuerda las antiguas narraciones orales.
De este modo somos testigos privilegiados del ciclo vital completo de una estirpe: desde la fundación del
pueblo ancestral a manos del impetuoso patriarca Jose Arcadio Buendía; la consolidación económica y social de la
familia gracias a la perseverancia laboriosa de Ursula, la inagotable matriarca; la infancia, adolescencia y madurez del coronel Aureliano Buendía "que promovió treinta y dos levantamientos armados y los perdió todos"; pasando por el nacimiento de criaturas portentosas, de atributos casi rayanos en la monstruosidad como el gigantesco atarván José Arcadio, o dotadas de una hermosura seráfica como Remedios la Bella, quien ascendió al cielo en cuerpo y alma una tarde cualquiera; hasta llegar a la inevitable decadencia y trágico final: el momento en que los últimos descendientes de la familia engendran sin saberlo "el animal mitológico que había de poner término a la estirpe". Final que es a la vez el fin del mítico pueblo y de su más notable linaje; así como el de esta grandiosa novela, obra maestra de la literatura universal.