En esta
novela, se detalla la drámatica lucha de los huelguistas de las salitreras del norte de Chile. Es este uno de los
episodios más dramáticos de la historia del país, en sus páginas el lector podrá vislumbrar la esforzada vida del minero, su denodado esfuerzo por
lograr mejoras salariales, no solo la batalla de cada obrero, sino también, de sus familias que, en pleno viajaron hasta la ciudad de Iquique, para tratar de lograr que sus demandas laborales fuesen oídas.
Este es el infatigable deseo de todo trabajador asalariado en el mundo, y más aún, de aquel que no vislumbra la proporcionalidad entre su entrega diaria, versus su salario y espectativas futuras.
Todo jefe de hogar en el mundo, quisiera dejar a sus hijos un legado de educación y cierta holgura con la cuál pueda éste enfrentar su vida, ése es precisamente el detonante que impulsa al hombre a luchar por lo que le parece justo y razonable.
En esta
novela, el tema está tratado con gran sensibilidad y respeto.