John, el Salvaje, en
Un mundo feliz, existe cada que lo leemos y existe después de haberlo leído, y eso es importante. Y, claro, aquella novela que después de muchos años sigue leyéndose, sigue diciéndonos más de lo que el mismo texto dice, es un clásico; es como ver el mar por vez primera: nunca se olvida.
Un mundo feliz,representa, en primera instancia, un deleite para los ojos lectores de todas las edades, porque la literatura es el mejor vehículo para el placer y para aprender las posibilidades de la vida. Aquí, por ejemplo, la genética juega un papel preponderante. Cuestiona el uso de la
ciencia y la ética
del ser para organizar a su propia sociedad. Nos plantea un mundo ficticio lleno de realidades, una
sociedad inexistente –pero que subyace más viva que nunca–, un personaje salvaje y
al mismo tiempo
con más raciocinio que aquellos que viven el mundo civilizado.
Imaginemos un mundo en el cual los individuos no nacieran de una madre, sino que se elaboraran en un laboratorio, con el uso de la genética, hechos a imagen y semejanza de la necesidad productiva de su país, condicionados para ser felices con lo que hacen sin desear otra cosa, sin leer y sin gozar del arte. Con nada al azar. Todo realizado para un objetivo bien definido.
Añadamos que el Estado condicionare a la población para el bienestar social, con derecho a la sexualidad, pero sin procrear; con derecho al confort, y para que nadie tenga pensamientos adversos a su forma de vida, se le regalare una sustancia llamada
soma, en el que medio gramo equivaldría a un día de descanso; un gramo, un fin de semana, y dos gramos, una escapada al Oriente, tras una sombría eternidad en la Luna.
En 1932 vio la luz
Un mundo feliz, en Inglaterra, país de donde es originario su autor. A la distancia, diversos críticos han señalado que Huxley hizo una feroz crítica hacia el uso de la ciencia al servicio de la
vida cotidiana, como Estados Unidos, que le ha dado al mundo el refrigerador y la televisión, todo un confort al servicio de la vida doméstica, porque en el mundo
feliz del escritor los personajes están hechos para no "remendar" sino para desechar y, por lo tanto, consumir.
Otros afirman que criticó al sistema capitalista, en el sentido de que las fábricas prácticamente querían robots, seres que no cuestionaran su trabajo, sino que lo hicieran bien sin importar para qué. Por el contrario, hay quienes señalan que la pedrada iba para el socialismo, forma de gobierno en que el Estado es el que asigna actividades, dice qué leer, qué no, dónde estudiar y qué hacer en vacaciones; situaciones que se acercan mucho a la novela.
Lo que sí es un hecho es que el autor cuestiona la utopía científica de elaborar y condicionar a los seres humanos para encaminarse a un supuesto progreso y a una mejoría en la vida de los habitantes de cualquier país. No obstante, es obvio observar que cuanto más avanza la ciencia, más complicada es la vida. El mismo Huxley dijo con ironía, característica innata a decir de sus biógrafos, que la investigación de las enfermedades ha avanzado tanto que cada vez es más difícil hallar a alguien totalmente sano.
La lectura de la novela es interesante si mencionamos que en 1932 aún no había una programación masiva vía televisión (aunque cinco años antes, la BBC, en Inglaterra, ya efectuaba transmisiones públicas, pero sin programación), que el autor pensaba que así podría ser la vida en el año 2500, que es un homenaje por demás satírico a Henry Ford, magnate y pionero de la industria automotriz en EU e inventor del método de organización del trabajo de producción en serie; que fue escrito cuando las consecuencias de la crisis estadunidense de 1929 –y que precisamente fue la industria automotriz la que impulsó a otras industrias– mientras la credibilidad del capitalismo se debilitaba.
Por eso, la novela trata una perspectiva de sociedad totalitaria, enamorada del progreso científico y decidida a otorgar una felicidad obligatoria a sus ciudadanos, pero deshumanizada y acondicionada para el placer que se obtiene con el
soma, la droga de la felicidad. Los humanos son hechos en laboratorios. Las funciones de los habitantes se dictan durante el sueño por hipnosis auditiva:
la hipnopedia, la mayor fuerza socializante y moralizadora jamás conocida. Es decir, su destino estaba escrito desde antes de su fabricación en los centros de incubación y acondicionamiento, según las necesidades del Estado.Huxley llega a sustituir a Ford por Dios. Cuando Ford sacó a la luz pública su Ford T, en su tiempo causó sensación, pero aquí el novelista señala que después de la Guerra de Nueve Años (donde acaban con los humanos, con el pasado y hasta con los sistemas de gobierno), todas las cruces que representaban el cristianismo fueron cortadas en su parte superior, quedando únicamente la T, y por eso se le denominó Ford T, símbolo del nacimiento de una nueva cultura.
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