Ésta es la historia de David y Joseba, dos amigos de la infancia. David, el hijo del
acordeonista, colaborará con grupos
armados independentistas y acabará sus días en California (USA) con una mujer americana, dos hijas y un
cuaderno en el que comenzará a hacer anotaciones en vasco. Este cuaderno, a la muerte de David, llegará a las manos de Joseba.
Atxaga nos habla en esta novela de la nostalgia, de la amistad, de la tristeza que conlleva dejar atrás la tierra natal; y también nos habla del conflicto vasco, pero no desde un punto de vista político, intentando explicarlo o posicionarse, Atxaga prefiere estudiar cómo las experiencias pueden generar transformaciones importantes en los seres humanos, como éstos pueden romper con la ética y cómo después han de vivir bajo el peso de los errores cometidos en el pasado.
El hijo del
acordeonista, libro que cierra el mundo que nació con Obabakoak, ha levantado bastantes críticas, no pocas personas han manifestado su desacuerdo con el planteamiento del autor al haber evitado dar testimonio de la realidad vasca.