Okada es un joven japonés que acaba de dejar su trabajo de abogado; a partir de ese momento, empiezan a ocurrir en su vida
cosas extrañas: su mujer desparece, los sueños se mezclan con la realidad y aparecen en su vida una batería de personajes cuando menos curiosos, los cuales tienen independencia los unos de los otros y disfrutan de su propia línea argumental. Así de un modo fragmentado y tortuoso, Okada se irá enfrentando a conflictos que, sin saber, había arrastrado a lo largo de toda su vida.
Se trata de un libro extraño, onírico, irreal, psicológico incluso pero que, sin embargo y en contra de lo que en principio podría parecer, es ameno y fácil de leer siempre y cuando el
lector se deje llevar y no pretenda buscarle un sentido a todas las situaciones que se dan en él.
Con Haruki Murakami, uno de los novelistas contemporáneos con más prestigio en su país, el lector occidental tiene la oportunidad de acercarse al
mundo cotidiano del Japón actual.