Edmon Dantès lo tenía
todo. Una hermosa novia, un trabajo prometedor como Capitán de barco, un futuro
por delante...
Pero la traición del que creía su amigo, con la connivencia de
hombres poderosos con secretos que ocultar, lo condujeron al más profundo abismo,
al más horrible de los olvidos. Encerrado en una celda de fría piedra sin más
compañía que su propia sombra, su ánimo oscila entre la incredulidad y la
furia. No descansará hasta que haya cumplido venganza. Con la ayuda del abate
Faría, anciano loco
compañero de prisión, se instruye en distintas disciplinas
y planea la fuga. 14 años después de su encierro escapa de su prisión con un
secreto, desvelado por su compañero de encierro. La isla de Montecristo esconde
un tesoro de incalculable valor para los valientes que se atrevan a buscarlo...
Dantès no tiene nada que perder y sí mucho que ganar. La persecución del
Traidor, la humillación de sus enemigos… Su ansiada vendetta.
El Conde de Montecristo es, sin
lugar a dudas, una de las mejores novelas de
aventuras que se han escrito en
toda la historia de la literatura. En sus páginas podemos encontrar romance,
traición, venganza, buenos sentimientos... y la sensación de que existe una
Justicia al margen de la divina, más terrenal y peligrosa, e indudablemente más
satisfactoria. Alejado de la norma cristiana de poner la otra mejilla, Edmon
Dantès se convierte en espada ajusticiadora, sufriendo en sus propias carnes
toda una transformación. Su carácter generoso, abierto y confiado da paso a un
estado de permanente alerta e introversión que le permite dar rienda suelta a
su furia. Al final, el peso de los actos cometidos en su particular ajuste de cuentas
se hace casi intolerable, pues la venganza puede arrastrar tras de si almas
inocentes.Una novela cargada de emoción.
Simplemente indispensable.