Novela injustamente olvidada y desdeñada por aquellos intelectuales de cuarta, Flores robadas en los
jardines
de Quilmes es una de las grandes obras literarias de los ochenta. Estamos ante la historia de perdedores que a pesar de todo siguen buscando (en su pasado, en su monótono presente y en un tan incierto como desperanzador futuro) un motivo para seguir
viviendo. Asís demuestra que puede sacar poesía de un personaje cínico (el final es emotivo hasta las lágrimas), que con pinceladas sutiles llega a describir el acabamiento de una generación perdida (aquella de los setenta) y que el futuro que le espera a la Argentina (este que estamos viviendo) no es para nada halagüeño. Novela mayúscula, contundente e inevitable. Obra inolvidable; merece un reconocimiento y una revalorización urgente antes de que se pierda en el olvido.