Esta novela cuenta la
historia de una familia de artesanos que fabrica objetos de barro y que se da cuenta de que su negocio
corre peligro de desaparición cuando el Centro deja de hacerle pedidos, un monstruoso ente que compraba los objetos de loza, en el que parece que no hay cabeza visible o un responsable concreto, en el que está contenido todo lo necesario para tener una vida feliz.
Basándose en el mito de la caverna de Platón, Saramago escribe una
historia dura con la que critica los grandes centros de compras y de ocio, en los que vivimos observando sombras en movimiento que creemos que son realidad.
Este libro forma parte de una trilogía junto con “Ensayo sobre la ceguera” y “Todos los nombres”, en ellos Saramago fabulaba sobre las consecuencias de perder la vista o de perder el nombre mientras que ahora nos habla de neurosis que puede suponer la pérdida del empleo.