Ya en diversas ocasiones, recientemente en su autobiografía "Vivir para contarla", García Márquez ha señalado su gusto
por el periodismo además de su concepción del mismo como un "hermano" de la novela entre otros géneros literarios; y es en "Crónica de una muerte
anunciada" donde da un ejemplo práctico de ello, pues en el logra fusionar de una manera soberbia el
reportaje y el relato. Es una novela en la que se funden ambos géneros de tal manera que se vuelve imposible discernir la delgada línea que los separa ; una novela en la que la realidad se disfraza de ficción literaria y la ficción se viste irremediablemente de realidad. Con "Crónica de una muerte anunciada" García Márquez no solo rinde sobremanera el homenaje postúmo que pretende para su personaje principal y su historia, sino que además nos da un fiel retrato de la personalidad individual y colectiva de los habitantes del caribe, y probablemente de los trópicos en general, en una época determinada; fundiendo habilmente y como por casualidad algunos de los áspectos más relevantes de la vida del ser humano social: religión, familia, moral, honor, sociedad, amor y resignación.