De cómo una personita de apenas diez
años llamada Liza Barton, pasó a ser un caso criminal que dividió las opiniones de una
sociedad. Fue declarada inocente de haber matado a su madre de un disparo, tratando de protegerla de la violencia de su padrastro, pero para muchas personas continuó siendo culpable. Varios
años más tarde, se llama Celia, casada, un pequeño hijo, residiendo en Manhattan y transformada su vida sin que nadie conozca la historia. Un día cualquiera, recibe un regalo sorpresa de su marido que la traslada de golpe al tumultuoso pasado y Celia, descubre que alguien muy cercano conoce su verdadera identidad. Retorna, entonces, la pesadilla de su infancia y ahora Celia enfrentará ante un tribunal una nueva y terrible acusación.