La pared simboliza la comparación de dos mundos. El idealista y el realista, pero la ventana representa la esperanza,
la verdadera esperanza de materializar el idealismo, la paz en la naturaleza holística. El personaje principal, Martín representa los humanos con necesidad de sentir que la pared, la pena de la comparación no existe si la ventana, la alegría del símil está presente. Queremos imitar a las grandes personas, sin embargo del enlace, así como la pared necesita ventanas de imaginación y creatividad. El arte de la imaginación es parte del pensamiento
creativo. Nuestra naturaleza humana tiene uno de los mejores regalos y es el arte de la imitación, pero es sólo un arte creativo si sabemos como usarlo. La imitación sería como la habilidad de fotocopiar el original, como llamamos al duplicado. La
duplicidad se convierte en ofensa y en algunos casos en crimen, pero la imaginación creativa es usar el conocimiento de los intereses y desarrollarlos todos. Se ve claro desde el servicio a otros, en el que la duplicidad, la ventana sin la visión de afuera, no da fruta alguna, si discutimos la novela en el contexto moderno. Descubrimos que la atracción y lo excitante le da encanto a las aventuras según leemos, hablamos, escuchamos como experiencias personales o llega a nuestros conocimientos por cualquier medio. Tenemos tal vuelo de pensamiento creativo o sentimientos científicos que dejamos nuestras mentes ir a través de tal experiencia, que es como una lección para otros con quienes compartimos y para nosotros también. El conocimiento y la sabiduría es una globalización de todo lo que sentimos y pensamos como humanos. Para Martín es hacer de la universalidad una experiencia personal. La diversificación de las formas en que uno aprende, piensa y siente hace único el paso por la originalidad. Mayor la diferencia sea entre dos, incluso entre la ‘Guerra y la Paz’, mayor será el aprendizaje que saquemos de ello. Promovemos la diversificación para un mejor acercamiento al pensamiento creativo y al pensamiento científico. Los símiles son el fin del aprendizaje, pero la comparación y el contraste son el inicio de la ventana en la pared. Cuando hay ausencia de un símil, nuestra ventana trabaja, de otra forma, la facultad más reactiva de nuestros cerebros se detiene. La facultad más importante de nuestro cerebro es la búsqueda de la comparación y el contraste. Esto parece ser la necesidad humana de desarrollar y evolucionar la inteligencia, que uno posee; porque podemos mantener nuestras mentes activas en comparaciones y contrastes. Es la necesidad básica de otra forma en los símiles perfectos; nuestro no funcionaría resultando en una falla del sistema inmunológico. La debilidad y las fallas en el sistema inmunológico parecen ser a causa de los símiles, por lo que sentimos como si no tuviéramos miedos, peligros, amenazas, en otras palabras la ausencia de todo aquello típicamente problemático que tiene sentido de violencia para nosotros. La violencia es simplemente la violación para crear la diferencia de aquello que buscamos como individuo; que él o ella es diferente de otros. El viejo hombre, Martín aprende esto en el exceso de símiles; uno lucha por tener una identidad y así en los extremos donde se rompe la ley, el orden y otras disciplinas sociales pueden convertirse en parte del pensamiento y del comportamiento. La novela transmite la duplicidad en acción creando la polución en los pensamientos, imaginaciones y sentimientos, que no es un servicio a otros. Los niños imitan y muestran que tienen la similaridad, y nosotros aplaudimos al imitador no por aquél a quien ha imitado. Incluso en la imitación los niños buscan la admiración y apreciación por su habilidad de imitar. La imitación llega al nivel de imitar la vida holística, si uno aprende. La razón es simple: que incluso en la imitación el símil es para la comparación y el contraste que uno mantiene mientras uno hace todas las acciones para mantener la individualidad, el arte de actuar, de representar. Todos los artes creativos empiezan por la imitación y la práctica de esa presentación, pero el seguimiento lo hace útil, el encanto de la paz. Los cantantes en el escenario pueden tener el mismo profesor, el mismo entrenamiento y el mismo tiempo de práctica, y aún así mantener diferencias, aún todos los intentos por el símil que podríamos llamar perfección en el arte creativo de la música y el canto. Ahora, la imitación, curiosidad y el aprendizaje en las artes creativas dan la fundación para el desarrollo para nuestro pensamiento creativo en cada una de las artes creativas. Sin embargo, los símiles son para el arte, no para los pensamientos y sentimientos. Podemos pasar por las mismas situaciones, y aún así nuestros pensamientos y sentimientos ser diferentes. Las acciones vienen de los pensamientos, pero cuando estas son para el aprendizaje del arte, es la imitación de lo sutil, al nivel en que se usa la conciencia para darnos cuenta, que la imitación no es para la duplicidad, preferiblemente es para el uso de los símiles en las comparaciones y contrastes. Mientras que aprendiendo a imitar uno aprende las diferencias, como el hombre viejo aprende en la novela cual si fuere un niño, el aproximamiento holístico, y así imitando a los dioses en la realidad, haciendo la paz por la guerra, la habilidad de encontrar el contraste presente en la imitación, la utilidad del símil.