Se ha comparado a Richard North Patterson con Dashiell Hammet debido a la capacidad de atrapar al lector y mantenerlo en
vilo hasta el final. En esta novela, la Viuda Negra es Stella Marz, habiéndose ganado ese apodo por su tenacidad y estilo implacable actuando como directora de la unidad de homicidios de la Fiscalía. Lo peor que le podría haber sucedido, fue
tener que aplicarse a la investigación de dos brutales asesinatos, especialmente uno de ellos donde la víctima resultó ser su ex amante, Jack Novak. Pero, la situación se hace extremadamente peligrosa al tener que enfrentarse con el poder del señor del crimen, Vicent Moro, con quien Jack Novak, supuestamente, estaba vinculado. Stella Marz no deberá confiar en nadie y, sin duda, se introducirá en un ambiente de corrupción, traición y ambiciones. Esa intensa búsqueda de la verdad la comprometerá con su ilusión de llegar a ser elegida fiscal del condado, futuro peligroso con la vida pendiendo de un hilo.