LA COLMENA
Camilo José Cela
Español, (1916 - 2002), Premio Nobel 1989.
Escritor fluido con capacidad de
análisis, lo que le
permitió crear novelas de estilo castizo y con un gran
realismo.
La escribe durante el periodo 1945 – 1950.
Ubicando a los protagonistas en un Madrid recién salido de
la Guerra Civil Española y antes del inicio de la 2da.
Guerra Mundial. Tiene la característica de incluir gran
cantidad de personajes y entrelazarlos en una historia que
va desde lo rutinario, pasando por lo pasional y el crimen
hasta el descontento social de la época. Son tan bien
descritos los roles de cada uno que entre tanto actores de
la novela, se reconocen cuando los menciona.
En la cafetería de Doña Rosa, mujer de carácter duro e
iracunda que adora solo el
dinero, que admira a Hitler y al
Papa, se reúnen personas ricas y pobres a tomar el café,
pan, pasteles, bollos y licores.
Una de ellas es la señorita Elvira, mujer desdichada de mas
de 40 años, huérfana, ya que cuando ella tenía 10 años, su
padre es colgado por haber asesinado a su madre. Huye de
las burlas de su pueblo natal, empieza a trabajar en
burdeles y así sobrevive. Tiene clase, no es mal
intencionada pero es de mala suerte y fuma mucho. Va a
conseguir pretendientes discretamente a la cafetería, es
amiga de la dueña.
Otros clientes se ven involucrados en el asesinato de Doña
Margot, el cual queda en duda y aparecen varios
sospechosos, entre ellos su hijo, el Sr. Suarez que dicen
tiene un gran defecto: Es maricón y vive un idilio con
Pepe, a ambos se les conoce en el bajo mundo como La
Fotógrafa y El Astilla. La noche del crimen ellos andan de
parranda hasta que son detenidos por la policía.
Otro de clientes es Fernando Cazuela, procurador de los
tribunales y que buscando al criminal por todo el edificio
encuentra al amante de su mujer escondido en el cesto de la
ropa sucia. Esto queda en secreto por razones de dignidad
pero es un sospechoso más. Los vecinos cooperan para el
funeral ya que el hijo no aparece por ningún lado.
Doña Viscisitud, y sus 3 hijas que a pesar del descontento
del
hombre de la casa, mandan donativos a una revista que
se dedica a bautizar niños chinitos y sacarlos del limbo.
Ella presume con su amiga Montserrat, mujer de alcurnia, de
los buenos pretendientes de sus niñas casaderas pero en la
realidad ninguno de ellos es verdadero. Todos son producto
de su fantasía o tal vez del engaño que le hacen sus niñas.
Consorcio López es el encargado de la cafetería, hombre
guapo que sale de su pueblo no queriendo hacer frente al
compromiso adquirido después de embarazar a su novia y
hacerle gemelitas. Pero ahora ella, Marujita llega a Madrid
convertida en una señora rica que desea compartir su
fortuna con el padre de las niñas. Quiere comprarle la
cafetería como regalo de bodas a su nervioso enamorado que
por accidente rompe vajillas y botellas de licor. La fiera
de Doña Rosa se le va encima a gritos.
A la cafetería acude el prestamista, Don Trinidad García,
que aparenta ser un buen padre pero en realidad exprime con
intereses. A él acude Victoria, muchacha pobre que trabaja
en una imprenta y esta enamorada de su novio Paco, un chico
con tubercolosis, como el 10% de los españoles. Necesita
dinero para sus medicinas y decide vender su cuerpo para
comprarlas. Paco está de acuerdo que lo haga, pero el
prestamista dice que le presta mucho mas dinero si Victoria
y su novio acceden a tener relaciones físicas frente a él.
Paco no acepta el trato.
Martín Marco es un muchacho bien parecido, pobre e
idealista que esta en contra de la desigualdad que existe
en la República. El solo desea el bienestar social de todos
los españoles. Que no haya nadie ni más rico ni mas pobre,
todos iguales. Siempre con las bolsas vacías vive de la
caridad de su hermana Filo, con la que tuvo una experiencia
fugaz pero que lo atormenta. Sus amigos le prestan dinero y
un espacio para dormir. Escribe artículos para periódicos
liberales que nunca le pagan y siempre anda con hambre. Del
café lo corren por no llevar dinero para pagar. Al final,
resulta ser miembro de un grupo que se dedica a las
venganzas políticas. Es otro sospechoso del asesinato. Lo
persiguen las muchachas pero el no accede a nada. Vive solo
en su mundo, pensando en su pecados, sus sueños y en un
lugar para comer y dormir.
Paralela a la cafetería está el bar ‘Aurora’ de Celestino
Ortíz, hombre ilustrado que se sabe de memoria todo lo
escrito por Nietzche, tiene todos sus libros y los
disfruta, los repite y los goza, mas oculta su sapiencia
ante los demás, temeroso de ser mal visto. El nombre de su
local viene del libro mas querido del mencionado autor.
Nadie lo sabe, solo él. Sus clientes son los
reaccionarios, los policías y los vigilantes nocturnos.
Cuenta del hombre que se suicidó por oler a cebolla, su
aliento, su ropa, su casa, su mujer, la comida y todo lo
demás le apestaba a cebolla. Se avienta por la ventana y su
mujer solo les dice a los curiosos que preguntan la razón
del cuerpo estrellado en la acera. Porque olía a
cebolla.